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El puesto de estudio del escolar: cómo colocar correctamente la pantalla y organizar el espacio de aprendizaje

El puesto de estudio del escolar: cómo colocar correctamente la pantalla y organizar el espacio de aprendizaje

El puesto de estudio del escolar: cómo colocar correctamente la pantalla y organizar el espacio de aprendizaje

Al comienzo del año escolar, los padres compran el uniforme, la mochila y los útiles escolares, pero a veces olvidan algo no menos importante: el puesto de estudio del escolar en casa. Precisamente en ese escritorio el niño pasará mucho tiempo: hará los deberes, preparará presentaciones, verá vídeos educativos, estudiará en línea y leerá materiales electrónicos. Por eso, la cuestión de cómo colocar correctamente la pantalla y organizar el puesto de estudio del escolar está directamente relacionada con la comodidad, la concentración y el hábito de sentarse a estudiar sin tensión innecesaria.

La buena noticia es que no siempre es necesario cambiar por completo los muebles que ya se tienen. A menudo basta con colocar correctamente el monitor: elevar la pantalla a una altura cómoda, eliminar los reflejos y liberar espacio en el escritorio. Analicemos cómo preparar el escritorio de un estudiante para el nuevo año escolar y qué soluciones ayudarán a convertir la pantalla en una parte cómoda de la zona de aprendizaje.


El soporte de escritorio para monitor es adecuado tanto para estudiar como para trabajar


La pantalla debe estar situada justo delante del niño


La regla principal es que la pantalla debe colocarse en el centro de la zona de trabajo, justo delante del escolar. El niño no debe tener que girar la cabeza para ver la pantalla, rotar el tronco ni sentarse de lado respecto al escritorio.

Cómo comprobar si el monitor está correctamente instalado: siente al niño en el escritorio tal como suele hacer los deberes. Los hombros deben estar relajados, la espalda recta y los brazos deben descansar libremente sobre la mesa. En esta posición, la pantalla debe encontrarse justo delante del niño, sin desplazarse hacia un lado, y su borde superior debe quedar aproximadamente a la altura de los ojos o ligeramente por debajo.

Si el monitor está colocado a un lado, el escolar empieza a adaptarse a una posición incómoda del equipo: se gira hacia la pantalla, apoya el peso sobre un codo e inclina la cabeza. Esta postura causa fatiga y dificulta la concentración.

Un soporte de escritorio para monitor, por ejemplo, el G90 o el G50 en un moderno diseño en blanco y negro, ayuda a colocar el monitor correctamente. El monitor se fija al borde del escritorio o a través de un orificio en el tablero, en lugar de apoyarse sobre una base voluminosa. Gracias a ello, la pantalla puede situarse en el centro de la zona de trabajo, mientras que la superficie del escritorio queda libre para cuadernos, libros de texto y útiles escolares.


En el escritorio hay un brazo para dos monitores que ayuda a crear un puesto de trabajo cómodo


La distancia hasta el monitor debe ser aproximadamente la de un brazo extendido


La referencia óptima es una distancia de unos 50–70 cm entre los ojos y la pantalla. La forma más sencilla de comprobarlo es la siguiente: el niño se sienta con la espalda recta y extiende el brazo hacia delante. Las puntas de los dedos deben llegar aproximadamente hasta la pantalla o quedar cerca de ella.

Si el monitor está demasiado cerca, los ojos se cansarán. Si está demasiado lejos, el niño empezará a inclinarse hacia delante para distinguir el texto.

Es importante que la pantalla pueda desplazarse hacia delante o hacia atrás. Una base de monitor convencional suele limitar el ajuste: la pantalla queda donde lo permite el soporte. Un brazo de escritorio para monitor ofrece mayor flexibilidad: el monitor puede adelantarse un poco, desplazarse hacia atrás y girarse en el ángulo necesario. Para un escolar, esto resulta cómodo porque las tareas cambian a lo largo del día: primero escribe en el cuaderno, luego ve una clase, después redacta un informe o prepara una presentación.


Un adolescente está sentado frente a un monitor fijado a un brazo de monitor de escritorio, a la distancia correcta de la pantalla


El borde superior de la pantalla debe estar a la altura de los ojos o ligeramente por debajo


Otro error frecuente es colocar la pantalla demasiado baja. Esto ocurre especialmente con los portátiles. El niño mira hacia abajo, encorva la espalda, estira el cuello y, poco a poco, acaba prácticamente «plegándose» sobre el escritorio.

La posición correcta es la siguiente: la parte superior de la pantalla debe quedar aproximadamente a la altura de los ojos o un poco más abajo. La mirada se dirige ligeramente hacia abajo, pero la cabeza permanece en una posición natural.

  • Si el estudiante utiliza un monitor fijo, usted puede ajustar la altura con ayuda de un soporte regulable. Por ejemplo, el PT2 para televisores y monitores ayuda a elevar la pantalla, cambiar la inclinación y establecer una altura cómoda.
  • Si el niño estudia con un portátil, es mejor no dejarlo simplemente sobre la mesa durante todo el curso escolar: normalmente, la pantalla del portátil queda demasiado baja para trabajar durante mucho tiempo.

La solución óptima es colocar el portátil sobre un soporte y conectar un teclado y un ratón externos para escribir. De este modo, la pantalla queda más alta y las manos descansan en una posición cómoda.

El mismo principio puede aplicarse también a otros puestos de trabajo en casa: es mejor elevar el portátil con un soporte y, para trabajar durante periodos prolongados, conectar un monitor externo, un teclado y un ratón. En el artículo explicamos con más detalle diferentes formas de organizar el espacio de trabajo.


El soporte de pared para monitor y el portátil sobre una base liberan espacio adicional en el escritorio


La pantalla no debe tener reflejos


Incluso un monitor bien elegido puede resultar incómodo si en él se refleja una ventana, una lámpara de escritorio o una superficie brillante. Los reflejos reducen la visibilidad de la pantalla y obligan al niño a cambiar de postura, inclinar la cabeza o aumentar el brillo de la pantalla.

Lo más recomendable es que la ventana esté situada a un lado del puesto de estudio. Si el niño es diestro, normalmente la lámpara se coloca a la izquierda; si es zurdo, a la derecha. La luz debe caer sobre el cuaderno y los libros de texto, no directamente sobre la pantalla.

Sin embargo, en una habitación infantil no siempre es posible reorganizar los muebles de forma ideal. A veces, el escritorio ya está junto a la ventana, con un armario, una cama o enchufes cerca. En esta situación, un soporte para monitor regulable resulta muy útil: la pantalla se puede girar ligeramente, inclinar o alejar para eliminar los reflejos. Por ejemplo, el brazo de escritorio G95 en tono grafito es útil como herramienta de ajuste preciso: usted puede colocar la pantalla en una posición cómoda y, si es necesario, modificar fácilmente la configuración. Además, este soporte para monitor es compatible con pantallas curvas.


El soporte de mesa para monitor ayuda a ajustar la pantalla para cualquier tarea


Si el estudiante utiliza dos pantallas


Dos monitores suelen ser más necesarios para estudiantes de cursos superiores: para programación, diseño, edición de vídeo, preparación de proyectos, presentaciones, aprendizaje de idiomas o clases con una gran cantidad de materiales. En una pantalla se puede abrir una videoclase y, en la segunda, un resumen, un documento o el navegador.

En este caso, resulta cómodo utilizar un soporte para dos monitores. Ayuda a colocar las pantallas a la misma altura, situarlas de forma simétrica y liberar el escritorio de dos bases voluminosas. Las soluciones para varios monitores, como el G160, merecen la pena si el estudiante trabaja activamente con el ordenador y utiliza el equipo no solo para las tareas escolares básicas.


El soporte doble para monitor permite adaptar el puesto de trabajo tanto para estudiar como para descansar


Si el niño ve las clases en un televisor, la pantalla debe estar fijada de forma segura


A veces, la pantalla de estudio no es un monitor sobre el escritorio, sino un televisor. Por ejemplo, el niño puede ver clases online, explicaciones en vídeo, presentaciones, grabaciones de clases o vídeos educativos. En este caso, no basta con colocar el TV sobre un mueble: también es importante pensar en la altura, el ángulo de visión y la seguridad.

El televisor no debe estar colocado demasiado alto: el niño no debería tener que levantar la cabeza para verlo. Si la pantalla se utiliza desde distintas zonas de la habitación, por ejemplo desde el escritorio y desde el sofá, conviene elegir un soporte inclinable y giratorio, como el M6L. Si el televisor se ve solo desde un punto, puede servir un soporte de pared inclinable, por ejemplo, el TM5.

Y si no se puede taladrar la pared, por ejemplo porque la familia vive en una vivienda de alquiler, se puede considerar un soporte de suelo para televisor TS1137. Permite colocar la pantalla sin una instalación fija y moverla a otro lugar cuando sea necesario. Encontrará más información sobre cómo colocar un TV en una vivienda de alquiler en nuestro artículo «Piso de alquiler: cómo colocar el televisor sin taladrar las paredes».


Los niños ven la televisión instalada en un soporte TV con ruedas


Guía: cómo elegir la solución según el formato de estudio


  • Si el estudiante trabaja con un monitor convencional, en la mayoría de los casos basta con un soporte de escritorio para una sola pantalla. Ayuda a ajustar la altura, la distancia y el ángulo de inclinación, además de liberar espacio en el escritorio.
  • Si el niño utiliza dos monitores, es mejor elegir un soporte para dos pantallas. Esto resulta especialmente útil para estudiantes de cursos superiores que trabajan con proyectos, código, gráficos, tablas o varias ventanas al mismo tiempo.
  • Si el equipo principal es un portátil, conviene elevarlo con un soporte y utilizar junto a él un teclado y un ratón independientes. Cuando se conecta un monitor externo al portátil, el monitor debe ser la pantalla principal y colocarse en el centro.
  • Si se utiliza un televisor para estudiar, merece la pena prestar atención a los soportes de pared o a los soportes de suelo ONKRON. El soporte de pared ayuda a colocar el TV de forma segura y a liberar espacio, mientras que el soporte de suelo es adecuado cuando la pantalla debe moverse o no se puede taladrar la pared.

Importante: al elegir un soporte de pared, de escritorio o de suelo, usted debe tener en cuenta la diagonal de la pantalla, el peso del equipo, el tipo de montaje, las opciones de ajuste y las características del propio escritorio o de la pared. En el caso de los monitores, también es necesario comprobar la compatibilidad con el montaje VESA.

Puede encontrar más información sobre cómo elegir un soporte de suelo, una sujeción de pared o un brazo de escritorio en nuestros materiales.


Lista de verificación para los padres antes del inicio del año escolar


Antes del inicio del curso escolar, siente al niño en el escritorio y revise el puesto de estudio con esta breve lista.

  1. La pantalla está colocada justo delante del niño, no de lado.
  2. La distancia hasta el monitor es aproximadamente la de un brazo extendido.
  3. El borde superior de la pantalla se encuentra a la altura de los ojos o ligeramente por debajo.
  4. El niño no entrecierra los ojos ni se acerca demasiado a la imagen.
  5. La pantalla no tiene reflejos de la ventana ni de la lámpara.
  6. La lámpara ilumina el cuaderno, no la pantalla.
  7. Los codos descansan libremente sobre la mesa.
  8. Debajo del monitor hay espacio para el cuaderno y el libro de texto.
  9. Los cables no molestan al escribir.

Si varios puntos no se cumplen, conviene reajustar el puesto de estudio.


FAQ: respuestas a preguntas frecuentes


¿A qué distancia debe estar el monitor de los ojos?

Tome como referencia una distancia de 50–70 cm o la longitud de un brazo extendido. Lo importante es que el niño no se incline hacia la pantalla ni tenga que entrecerrar los ojos.

Qué es mejor elegir: una base elevadora o un soporte?

Una base elevadora es adecuada si solo necesita subir un poco la pantalla. Un soporte resulta más cómodo si son importantes la regulación de altura, el giro, la inclinación y el espacio libre sobre el escritorio.

¿Se puede utilizar un televisor para estudiar?

Sí, si el niño ve vídeos educativos, clases online o presentaciones. Lo principal es colocar el TV a una altura cómoda y fijarlo de forma segura en un soporte de pared o en un soporte de suelo.

¿Cómo saber si la pantalla está mal colocada?

Observe la postura del niño. Si se encorva, se inclina hacia delante, cambia de posición con frecuencia o se queja de cansancio, conviene revisar la altura de instalación, la distancia y el ángulo de la pantalla.


Conclusión: un puesto de estudio cómodo empieza con una pantalla bien colocada


Prepararse para la vuelta al colegio no consiste solo en comprar una mochila, el uniforme y material escolar. El puesto de estudio en casa también influye en cómo estudiará el niño durante el curso: si podrá hacer los deberes con tranquilidad, si se cansará rápidamente y si le resultará cómodo escribir, leer y trabajar con materiales digitales.

Los soportes de suelo y brazos ONKRON ayudan a adaptar la pantalla al puesto de trabajo: elevar el monitor a la altura adecuada, liberar la superficie del escritorio, ajustar el ángulo de visión o colocar de forma segura un televisor para clases online y vídeos educativos. Esto es especialmente importante antes del inicio del curso escolar, cuando conviene pensar con antelación no solo en la lista de compras, sino también en el propio entorno de estudio. Cuanto mejor organizado esté el espacio del estudiante en casa, más fácil le resultará al niño concentrarse en las clases y crear una rutina de estudio tranquila desde las primeras semanas de septiembre.

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