Cómo equipar un aula multimedia en la universidad: soluciones para espacios pequeños, medianos y grandes
En pocas palabras: para equipar un aula multimedia, primero hay que definir el formato de las clases, el tamaño del espacio, la distancia hasta las últimas filas y la forma en que se utilizará la pantalla. A partir de ahí resulta más sencillo elegir entre un display, un panel interactivo o un proyector, así como el soporte móvil o de pared más adecuado.
El aula universitaria actual ya no se limita a una pizarra y un proyector. Durante las clases se muestran presentaciones y videoclases, se realizan defensas de proyectos, se conectan estudiantes a distancia y se trabaja con materiales interactivos. Por eso conviene planificar no solo la pantalla, sino también su ubicación, la conexión de los equipos, el cableado, el sonido y los recursos necesarios para las clases híbridas.
A continuación analizamos cómo organizar un aula multimedia universitaria y qué soluciones pueden utilizarse en salas pequeñas, aulas estándar y grandes salones de actos o espacios de docencia.
Qué incluye el equipamiento de un aula multimedia
El conjunto de equipos depende del formato de las clases, aunque normalmente incluye varios elementos básicos.
Pantalla. Puede ser un televisor, un display profesional o un panel interactivo. Se utiliza para mostrar presentaciones, materiales didácticos, esquemas, vídeos y retransmisiones online.
Ordenador o portátil. Es necesario para presentaciones, plataformas educativas, videoconferencias y software especializado.
Cámara y micrófono. Son necesarios cuando en el aula se imparten clases híbridas, webinars o videoconferencias.
Sistema de sonido. En una sala pequeña pueden bastar los altavoces integrados en la pantalla. En un aula amplia o un salón de actos puede ser necesario un sistema de audio independiente.
Equipos de conexión. Conviene organizar HDMI, USB y otras interfaces de forma que el profesor no tenga que buscar cables ni volver a configurar el sistema antes de cada clase.
Soporte móvil o de pared. El sistema de instalación determina la posición de la pantalla, sus posibilidades de ajuste y la movilidad de toda la zona multimedia.
Al planificar el aula, es más útil partir del escenario de uso que de la cantidad de equipos.

Primero, defina el formato del aula
No existe una solución universal para todos los espacios. Una sala pequeña para seminarios y un gran salón de actos requieren planteamientos diferentes.
Para empezar, conviene definir:
- qué tipo de clases se impartirán en el espacio;
- a qué distancia se encuentra la última fila;
- si la pantalla se utilizará solo para mostrar contenidos o también para trabajar de forma interactiva;
- si se realizarán videoconferencias o clases híbridas;
- si será necesario mover la pantalla dentro del aula o entre distintas salas;
- si es posible fijar el equipo a la pared;
- si junto a la pantalla se necesitarán una cámara, un portátil, un mini PC u otros equipos.
Con estas respuestas resulta más sencillo elegir el tamaño de la pantalla y la forma de instalarla.
Cómo organizar un aula multimedia según su tamaño
Los requisitos de un aula multimedia dependen de las dimensiones del espacio, el formato de las clases y el número de estudiantes. En una sala pequeña importan sobre todo la compacidad y la capacidad de adaptación; en un gran salón de actos, en cambio, pasan a primer plano la visibilidad y la estabilidad de los equipos.
| Criterio | Aula pequeña | Aula mediana | Aula grande |
|---|---|---|---|
| Tipo de espacio | Sala de seminarios o aula pequeña | Aula universitaria estándar | Gran aula, salón de actos o sala de conferencias |
| Pantalla | TV o panel interactivo | Panel interactivo grande o display | Display de gran formato, varias pantallas o proyector |
| Instalación | En pared o sobre soporte móvil | Instalación en pared o soporte móvil | Estructura fija, soporte móvil de alta capacidad o varias pantallas |
| Movilidad | Útil si el espacio se emplea para distintas actividades | Depende del formato de las clases | Normalmente son más importantes la estabilidad y una buena visibilidad |
| Equipos adicionales | Portátil, webcam y sistema de sonido compacto | Cámara para videoconferencias, micrófono y sistema de sonido | Varios micrófonos, cámaras, sistema de audio ampliado y equipos para retransmisiones |
| Objetivo principal | Integrar el equipo sin sobrecargar el espacio | Garantizar una buena visibilidad para todo el grupo | Hacer que el contenido se vea y se escuche correctamente desde cualquier punto del aula |
Veamos con más detalle qué formas de colocar la pantalla pueden utilizarse en cada escenario.
Aula pequeña: compacidad y flexibilidad
En salas de seminarios y aulas pequeñas es importante no saturar el espacio con equipos.
Si la pantalla se utiliza siempre en el mismo lugar, puede instalarse en un soporte de pared para TV. En aulas donde los estudiantes no se sientan únicamente frente al display, resultan prácticas las soluciones articuladas: permiten corregir la posición de la pantalla según la distribución de los asientos. Para este tipo de escenario puede considerarse, por ejemplo, el ONKRON M4.

Si el espacio se utiliza para distintas actividades, puede resultar más práctico un soporte móvil para TV. La pantalla puede acercarse al grupo durante una presentación o una defensa de proyecto y, al terminar la clase, volver a colocarse junto a la pared. Una bandeja adicional permite instalar un portátil, un reproductor multimedia u otros equipos.
Dentro de la gama ONKRON, para este escenario puede utilizarse, por ejemplo, el TS1351, un soporte móvil para una zona multimedia compacta.
Si está valorando una instalación móvil, puede consultar más información sobre tipos de soportes, ajustes, VESA y otros parámetros en el artículo «¿Cómo elegir un soporte para TV?».
Aula mediana: una solución versátil
En un aula universitaria estándar, la pantalla debe verse bien también desde las filas posteriores. Al mismo tiempo, un mismo espacio suele utilizarse para clases magistrales, seminarios, defensas de proyectos y reuniones online.
Para este tipo de aula puede utilizarse un soporte móvil universal para un display mediano o grande. Conviene elegir una estructura con ajuste de posición de la pantalla, ruedas con bloqueo y espacio para colocar equipos adicionales.
Este enfoque resulta práctico cuando el conjunto multimedia lo utilizan varios departamentos o cuando el aula cambia de función periódicamente. Una de las opciones es el ONKRON TS1891.
En un aula con una distribución fija puede instalarse un soporte de pared articulado. Libera espacio en el suelo y permite crear una zona multimedia permanente. Para este escenario puede considerarse, por ejemplo, el ONKRON M6L.

Aula grande: la visibilidad es más importante que la compacidad
En un gran salón de actos, la prioridad es que la información sea legible desde las filas más alejadas.
En estos espacios pueden utilizarse displays de gran formato, paneles interactivos, proyectores o varias pantallas. La elección depende de la profundidad del aula, la disposición de los asientos y el tipo de contenido.
Si la pantalla principal es un display grande y pesado, para una instalación móvil conviene elegir un soporte reforzado de alta capacidad. Debe mantenerse estable en un espacio con mucho tránsito y permitir instalar de forma segura tanto la pantalla como, si es necesario, equipos AV adicionales.
Para estas tareas puede considerarse el ONKRON TS2081, diseñado para televisores grandes, pesados y paneles profesionales. Puede utilizarse en espacios educativos, presentaciones y otros escenarios de trabajo en grupo.
Si la pantalla de gran formato se instalará de forma permanente, puede utilizarse un soporte de pared reforzado para televisores grandes. En la gama ONKRON, una de las opciones para este escenario es el M10.

Soporte de pared o soporte móvil: qué elegir para una universidad
Cuándo conviene un soporte de pared
La instalación en pared tiene sentido cuando no es necesario cambiar con frecuencia la posición de la pantalla.
Esta solución:
- no ocupa espacio en el suelo;
- permite crear una zona multimedia permanente;
- es adecuada para aulas con una distribución fija;
- reduce la cantidad de equipos que deben desplazarse.
Si la pantalla debe verse desde distintas zonas del aula, conviene considerar un modelo articulado. Si el display permanecerá siempre en la misma posición, puede utilizarse una estructura fija más sencilla.
En las aulas universitarias también puede utilizarse un proyector, solo o junto con un televisor. Para una zona multimedia permanente, puede instalarse en el techo o en la pared: así no ocupa espacio útil y, una vez ajustado, permanece en una posición estable. Para este escenario puede considerarse el soporte de techo/pared ONKRON K3A, compatible con numerosos proyectores y que permite ajustar su posición después de la instalación.
Estos parámetros se explican con más detalle en los artículos ONKRON «Cómo elegir el soporte de pared ideal para su televisor» y «Cómo elegir un soporte de techo».
Cuándo resulta más práctico un soporte móvil
En las universidades, la movilidad puede convertirse en una ventaja importante.
Un soporte móvil resulta práctico si:
- el aula se utiliza para clases de distintos formatos;
- la pantalla la utilizan varios departamentos;
- el equipo se traslada entre diferentes espacios;
- no se pueden perforar las paredes;
- el panel interactivo debe acercarse a los estudiantes;
- el espacio también se utiliza para conferencias y presentaciones.
Otra ventaja es la posibilidad de reunir varios dispositivos en una misma zona multimedia. En el soporte pueden instalarse, junto con la pantalla, una cámara, un portátil, un mini PC u otros equipos.

Cómo colocar correctamente la pantalla en el aula
Incluso un display grande puede resultar incómodo si se instala en un lugar poco adecuado.
La pantalla debe verse correctamente desde los principales puntos de observación. Al elegir la ubicación, conviene comprobar la visibilidad no solo desde los asientos centrales, sino también desde los extremos y las últimas filas.
También hay que tener en cuenta la iluminación. La luz solar directa y las fuentes de luz intensa situadas frente al display pueden generar reflejos y reducir la legibilidad.
En un aula pequeña, la pantalla puede colocarse más baja y más cerca del público. En un salón de actos suele instalarse a mayor altura para evitar que los estudiantes sentados delante tapen la imagen.
Si el espacio admite varias configuraciones de asientos, resulta útil poder girar la pantalla o moverla mediante un soporte móvil.
También deben tenerse en cuenta las zonas de paso: el equipo no debe dificultar el movimiento de estudiantes y profesores.
Cómo organizar los cables
La gestión de cables en un aula no es únicamente una cuestión de orden visual.
Los cables de alimentación y señal no deben quedar en zonas de paso, tensarse al mover los equipos ni crear riesgo de tropiezos.
En una instalación fija, el cableado puede planificarse de antemano hasta el punto donde se encuentra la pantalla.
Con un soporte móvil, el escenario es más complejo: hay que prever desde dónde se suministrará la alimentación y hasta qué distancia podrá desplazarse el equipo sin tener que desconectar por completo el sistema.
Por eso, para una zona multimedia móvil resulta práctico elegir soportes con gestión de cables integrada, de modo que la mayor parte del cableado pueda ocultarse dentro de la estructura.

Cómo preparar el aula para clases híbridas
Si parte de los estudiantes participa a distancia, hay que pensar en dos audiencias al mismo tiempo: la presencial y la online.
Además de la pantalla, harán falta una cámara y un micrófono. En espacios grandes puede ser necesario utilizar varios micrófonos o un sistema de conferencias independiente.
Conviene colocar la cámara cerca de la pantalla o sobre ella. De este modo, para los participantes remotos resulta más natural percibir al profesor y el contenido mostrado como una única zona de trabajo.
En espacios grandes pueden utilizarse cámaras PTZ cuya posición se controla a distancia.
En este escenario resulta especialmente práctico un soporte móvil con bandejas o fijaciones para equipos adicionales. En una misma estructura pueden instalarse el display, la cámara y parte del equipo AV para mover todo el sistema multimedia como una unidad.
Para pantallas grandes y un conjunto ampliado de equipos puede considerarse, por ejemplo, el ONKRON TS2080. Para paneles interactivos que requieran ajuste de altura, puede utilizarse el soporte motorizado ONKRON TS1991E.
Qué elegir para el aula: TV, panel interactivo o proyector
La elección depende del escenario educativo.
Televisor o display profesional. Es adecuado para presentaciones, vídeos, tablas y demostración de contenidos.
Panel interactivo. Resulta útil cuando profesores y estudiantes necesitan interactuar directamente con la imagen: escribir, dibujar, mover objetos o trabajar con aplicaciones educativas.
Proyector. Sigue siendo una opción relevante para grandes espacios de docencia donde se necesita una imagen de gran formato.
Estas tecnologías no tienen por qué excluirse entre sí. En un aula amplia, un display grande puede utilizarse junto con un proyector o con pantallas adicionales.
Checklist antes de equipar el aula
Antes de elegir el equipo, compruebe:
- el tamaño y la distribución del espacio;
- la distancia entre la pantalla y las últimas filas;
- los escenarios de uso del aula;
- el tipo y el tamaño de pantalla necesarios;
- el peso de la pantalla;
- el estándar VESA;
- si es posible realizar una instalación en pared;
- si será necesario mover el equipo;
- si se necesita ajustar la altura;
- si se utilizará un panel interactivo;
- dónde se colocarán la cámara y los micrófonos;
- si hace falta espacio para un portátil, un mini PC u otros equipos AV;
- cómo se organizará el cableado;
- si el soporte podría obstaculizar las zonas de paso.
Preguntas frecuentes
¿Qué pantalla conviene elegir para un aula universitaria?
Depende de la profundidad del espacio, la disposición de los asientos y el tipo de contenido. Cuanto más lejos estén los últimos espectadores y más detalles pequeños deban mostrarse, mayor deberá ser la imagen.
¿Qué es mejor para un aula: un panel interactivo o un proyector?
Un panel interactivo resulta práctico para el trabajo colaborativo junto a la pantalla. Un proyector es adecuado para grandes espacios de docencia donde se necesita una imagen de gran formato.
¿Se puede utilizar un televisor en lugar de un panel interactivo?
Sí, si la pantalla se utilizará principalmente para presentaciones, vídeos y demostración de materiales. El panel interactivo cobra sentido cuando profesores o estudiantes necesitan trabajar directamente con la pantalla táctil.
¿Se puede utilizar una misma pantalla en varias aulas?
Sí. Para ello resulta práctico un soporte móvil. La pantalla y los equipos instalados junto a ella pueden trasladarse entre distintos espacios sin desmontar el sistema de fijación.
En resumen
Un aula multimedia debe diseñarse a partir de las tareas que se realizarán en ella.
En una pequeña sala de seminarios importan la compacidad y la posibilidad de cambiar rápidamente la disposición de los equipos. En un aula estándar, son prioritarias una buena visibilidad para todo el grupo y la versatilidad del sistema. En un gran salón de actos, pasan a primer plano el tamaño de la imagen, la fiabilidad de la estructura y la visibilidad desde las filas más alejadas.
En el catálogo ONKRON puede elegir un soporte móvil, un soporte de pared para TV o un soporte de techo para proyector teniendo en cuenta el tamaño del aula, el peso del equipo, el estándar VESA y el formato de las clases.