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Puesto de trabajo de un programador: 7 errores que provocan más cansancio

Puesto de trabajo de un programador: 7 errores que provocan más cansancio

Puesto de trabajo de un programador: 7 errores que provocan más cansancio

La jornada de un programador rara vez se limita a un par de horas frente al ordenador. El editor de código, el navegador, la documentación, los chats de trabajo y las videollamadas mantienen la atención centrada durante gran parte del día en una o varias pantallas.

El ordenador puede ser potente, la silla cómoda y el monitor de gama alta, pero al final del día pueden aparecer cansancio, tensión en el cuello y los hombros o la necesidad de cambiar constantemente de postura frente al escritorio. Con frecuencia, la causa no está en el propio equipo, sino en cómo está organizado el puesto de trabajo.

Analizamos siete errores habituales al organizar el puesto de trabajo de un programador y explicamos cómo conseguir una configuración más cómoda.


La falta de un soporte en la configuración del puesto de trabajo de un programador puede provocar dolor de espalda y de cuello.


Error Nº 1. El monitor está demasiado bajo o demasiado alto


Cuando la pantalla está demasiado baja, el usuario comienza a bajar la cabeza y a inclinarse hacia el escritorio. Si el monitor está demasiado alto, tiene que levantar la barbilla y mirar hacia arriba.

Al principio, esta postura puede no generar molestias evidentes. Sin embargo, durante una sesión de trabajo prolongada se mantiene durante horas, especialmente cuando la persona está concentrada en el código y apenas presta atención a cómo está sentada.

Al configurar el puesto de trabajo, puede tomar como referencia estas recomendaciones:

  • el borde superior de la pantalla queda aproximadamente a la altura de los ojos o ligeramente por debajo;
  • la zona principal de trabajo del monitor se sitúa un poco por debajo de la línea horizontal de visión;
  • el texto se lee con claridad sin inclinar la cabeza;
  • los hombros permanecen relajados.

La base original de muchos monitores no siempre permite ajustar la altura con suficiente precisión. Por eso, algunas personas colocan libros, cajas o soportes adicionales debajo de la pantalla. Esta solución puede elevar el monitor, pero sigue siendo estática y ocupa espacio sobre el escritorio.

Un soporte de escritorio para monitor permite regular la altura de la pantalla con independencia de las limitaciones de la base original. El monitor puede colocarse teniendo en cuenta la estatura del usuario, la altura de la silla y su postura habitual frente a la mesa.

Los modelos con resorte de gas o resorte mecánico resultan especialmente prácticos, ya que permiten cambiar la posición de la pantalla sin reorganizar por completo el puesto de trabajo.


A diferencia de un soporte normal para monitor, el brazo articulado permite ajustar la pantalla a una posición cómoda


Error Nº 2. La pantalla principal no está centrada


El monitor suele colocarse donde queda espacio libre: cerca del borde del escritorio, junto al portátil o alejado de la torre del ordenador.

Como consecuencia, el programador pasa varias horas con la cabeza y el torso ligeramente girados hacia un lado. Esto ocurre con especial frecuencia en escritorios pequeños, donde una base voluminosa impide situar el monitor directamente frente a la silla.

La pantalla principal debe quedar justo delante del usuario. La silla, el teclado y el centro del monitor deberían estar aproximadamente en la misma línea. De este modo, no es necesario girar la cabeza constantemente al leer el código.

El soporte puede fijarse cerca del borde del tablero y, al mismo tiempo, permitir que la pantalla quede centrada. Gracias al brazo articulado, el punto de fijación del soporte y la posición final del monitor no tienen que coincidir.

Esta posibilidad resulta especialmente útil cuando en el escritorio también hay un portátil, una estación de acoplamiento, altavoces u otros dispositivos.


Error Nº 3. Tiene que inclinarse constantemente hacia la pantalla


Las numerosas líneas de código, el texto pequeño y los paneles abiertos obligan a examinar la imagen con mayor atención. Si el monitor está demasiado lejos, la persona empieza a inclinarse hacia delante casi sin darse cuenta.

El monitor debe colocarse a una distancia que permita leer todo el contenido sin inclinar el cuerpo. Puede utilizar como punto de partida la distancia de un brazo extendido y ajustarla después según:

  • la diagonal de la pantalla;
  • la resolución;
  • la escala de la interfaz;
  • el tamaño de la fuente;
  • las características de la visión;
  • el tipo de tarea realizada.

Un soporte con brazo articulado permite modificar la distancia del monitor sin mover la base ni los demás objetos del escritorio. El usuario ajusta la posición de la pantalla, en lugar de desplazar la silla y adaptar su postura al equipo.


Error Nº 4. El segundo monitor se coloca sin una planificación adecuada


Una pantalla adicional permite trabajar al mismo tiempo con código, documentación, registros (logs), diseños, resultados de pruebas y chats profesionales.

Sin embargo, añadir un segundo monitor no mejora automáticamente el puesto de trabajo. Si las pantallas están colocadas de forma incorrecta, el usuario tiene que cambiar constantemente la mirada entre alturas distintas y girar la cabeza.

Errores habituales:

  • una pantalla está claramente más alta que la otra;
  • los monitores están demasiado separados;
  • la pantalla adicional queda demasiado desplazada hacia un lado;
  • hay un espacio excesivo entre las pantallas;
  • el portátil u otro dispositivo tapa parcialmente uno de los monitores.

Si uno de los monitores se utiliza con mucha más frecuencia, conviene colocarlo directamente frente al usuario y situar la pantalla adicional al lado, ligeramente orientada hacia el centro.

Cuando ambos monitores se utilizan con una frecuencia similar, pueden colocarse de forma simétrica. En este caso, el centro de la zona de trabajo queda entre las dos pantallas.


El soporte permite colocar cómodamente el monitor y la tableta gráfica, creando un espacio de trabajo agradable para la creatividad y la comunicación.


Soporte para dos monitores

Ambas pantallas se instalan sobre una única base. En el escritorio queda un solo punto de fijación en lugar de dos bases originales.

Esta solución permite:

  • alinear las pantallas;
  • reducir la distancia entre ellas;
  • liberar la superficie de trabajo;
  • integrar los monitores en una única configuración;
  • organizar los cables de forma más ordenada.

Para trabajar con documentación, fragmentos largos de código o chats, uno de los monitores puede colocarse en orientación vertical.

Puede consultar soluciones compatibles en la sección de soportes ONKRON para dos monitores .

Encontrará más opciones para organizar un espacio con uno o dos monitores, o con un portátil y una pantalla externa, en los artículos «¿Un monitor o dos? Quién necesita un espacio de trabajo con dos monitores y cómo organizarlo correctamente» y «Cómo organizar el espacio de trabajo: soluciones para diferentes necesidades» .


El soporte permite girar e inclinar fácilmente el monitor, ajustando su posición en función de las distintas tareas y situaciones de trabajo.


Error Nº 5. El portátil se utiliza como puesto de trabajo completo


El trabajo remoto suele comenzar con un portátil colocado sobre un escritorio convencional o incluso sobre la mesa de la cocina. Esta configuración puede ser suficiente para una tarea breve, pero durante sesiones prolongadas aparecen limitaciones ergonómicas.

Para trabajar de forma habitual, es recomendable complementar el portátil con:

  • un teclado independiente;
  • un ratón;
  • un monitor externo;
  • un soporte para portátil.

El monitor externo puede convertirse en la pantalla principal y colocarse directamente frente al usuario. La pantalla del portátil puede utilizarse como dispositivo adicional para el correo, los chats, la música, las videollamadas o los materiales de consulta.

Un monitor instalado sobre un soporte puede elevarse hasta la altura necesaria y desplazarse hacia el centro de la zona de trabajo. El portátil queda a un lado, sobre una base independiente, sin ocupar la parte principal del escritorio.

Así se conserva la movilidad del portátil y, al mismo tiempo, se crea en casa un puesto de trabajo completo.


Para reducir la tensión en la espalda al pasar mucho tiempo trabajando delante del ordenador, utiliza un soporte para el monitor.


Error Nº 6. Los reflejos se compensan con una postura incómoda


A veces, el monitor está colocado a una altura y una distancia adecuadas, pero trabajar frente a él sigue resultando incómodo. La causa puede ser el reflejo de una ventana, una lámpara de escritorio o la iluminación del techo.

Los reflejos y una iluminación mal organizada pueden aumentar las molestias visuales, por lo que conviene comprobar la posición de la pantalla en distintos momentos del día.

Siempre que sea posible, no coloque el monitor directamente frente a una ventana ni sitúe la ventana justo detrás del usuario. Es preferible orientar la pantalla con un ángulo que evite los reflejos intensos.

También resulta útil poder modificar:

  • la inclinación;
  • el giro hacia la izquierda y la derecha;
  • la distancia respecto al usuario;
  • la posición en relación con la fuente de luz.

Si el monitor está instalado sobre una base sencilla, para cambiar el ángulo es necesario mover toda la pantalla junto con su soporte. Esto puede desplazar también el teclado, el portátil y otros objetos.

Un brazo articulado permite modificar únicamente la posición de la pantalla. Así, el puesto de trabajo puede adaptarse con mayor rapidez tanto a la luz natural como a la iluminación artificial.


Error Nº 7. La base del monitor ocupa espacio útil


La base original de un monitor grande puede ocupar una parte considerable del tablero. El problema resulta aún más evidente cuando se utilizan dos pantallas.

Las bases dificultan la colocación del teclado, el portátil, una tableta gráfica, un cuaderno o una estación de acoplamiento. Por falta de espacio, el teclado acaba demasiado cerca del borde y el ratón queda excesivamente desplazado hacia un lado.

Como resultado, incluso un escritorio grande parece pequeño.

Un soporte de escritorio transfiere el peso de la pantalla a una fijación compacta situada en el borde del tablero. El espacio debajo del monitor queda libre.

Puede utilizarse para colocar:

  • un portátil;
  • equipos de audio;
  • una tableta;
  • un cuaderno;
  • documentos de trabajo;
  • accesorios;
  • el teclado cuando no se utiliza.

La organización de los cables es otra ventaja. Muchos soportes incorporan canales o clips que permiten guiar los cables a lo largo del brazo.

Al colocar los cables, conviene dejar una pequeña holgura para evitar que se tensen al girar o extender la pantalla.

Liberar espacio es especialmente importante en una oficina doméstica, donde el mismo escritorio puede utilizarse no solo para programar, sino también para estudiar, participar en videollamadas, trabajar con documentos o realizar tareas personales.


El soporte con canaletas para cables ayuda a liberar espacio en el escritorio.


Qué soporte necesita un programador


La elección depende del número de pantallas, sus características y la frecuencia con la que sea necesario cambiar la posición del monitor.

Para un monitor principal

Puede utilizar un soporte de escritorio para un monitor con ajuste de altura, inclinación, giro y distancia.

Si la posición de la pantalla cambia con frecuencia, resulta práctico elegir un modelo con resorte de gas o resorte mecánico. El monitor puede acercarse, alejarse o elevarse con suavidad y sin herramientas. Por ejemplo, puede considerar el modelo G75 para una pantalla de tamaño medio, mientras que para monitores grandes y pesados resulta adecuado el G110BW .

Para dos monitores

Una opción práctica es utilizar un soporte para dos pantallas.

Antes de comprar, conviene decidir:

  • qué monitor será el principal;
  • si una de las pantallas se colocará en vertical;
  • si ambas se utilizarán con la misma frecuencia;
  • si deben moverse de forma independiente;
  • si el escritorio tiene suficiente anchura para la configuración elegida.

Puede considerar los modelos G200-W y D221E-B , que permiten ajustar la posición de las pantallas según sus necesidades.

Para un monitor ultrapanorámico o curvo

En las pantallas ultrapanorámicas y curvas, el centro de gravedad puede estar desplazado hacia delante. Por ello, es especialmente importante comprobar la carga admitida y que el fabricante indique expresamente la compatibilidad del soporte con este tipo de monitor. Una opción para este tipo de pantalla es el soporte G130-B .

Para una zona de trabajo con portátil

El monitor principal puede instalarse en un soporte individual y el portátil puede elevarse sobre una base y colocarse a un lado. Para este tipo de configuración puede utilizarse un modelo con resorte de gas como el G80 .

Puede consultar más información sobre los mecanismos, la compatibilidad y las distintas configuraciones en el artículo «Cómo elegir el brazo para monitor de escritorio» .


En resumen


Un puesto de trabajo cómodo para programar no depende únicamente de un ordenador potente, una silla adecuada y un monitor de calidad. También importa dónde se encuentra la pantalla y si es posible modificar su posición. Cuando el monitor está demasiado bajo, lejos o a un lado, el usuario tiene que adaptarse al equipo. Un soporte cambia este principio: la pantalla puede colocarse teniendo en cuenta la estatura de la persona, la altura del escritorio, la iluminación y la tarea actual.

En el catálogo de soportes de escritorio ONKRON encontrará soluciones para diferentes diagonales, configuraciones y formas de trabajo.

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